El Régimen de Zona Franca en el contexto de la OCDE

El Régimen de Zona Franca en el contexto de la OCDE

El proceso de adhesión de Costa Rica a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha generado recientemente varias notas que podrían dar lugar a confusiones en cuanto a las implicaciones que esto conlleva para nuestro país. Sin embargo, nuestro interés es aclarar cuáles son las implicaciones puntales que tiene específicamente el proyecto BEPS (acción 5), que no es lo mismo que la adhesión a la OCDE, según se explicará en las siguientes líneas.

El proyecto BEPS (Base Erotion and Profit Shifting, en español: erosión de las bases y la transferencia de beneficios), administrado por la OCDE, es una iniciativa que tiene como objetivo, unirse a una comunidad integrada por más de 106 economías mundiales y combatir las prácticas fiscales perniciosas.

Frecuentemente, se nos olvida que la democracia y libertad de un país incluye la soberanía fiscal y equidad tributaria.  Si bien BEPS no es requisito indispensable para la adhesión de Costa Rica a la OCDE, no participar en este proceso genera una connotación negativa sobre las políticas de Costa Rica y su imagen mundial, pudiendo categorizarse como un país que facilita la evasión fiscal.

Al tener claro el valor político, fiscal y social de BEPS, es necesario esclarecer el impacto para el Régimen de Zona Franca (RZF) costarricense. El estudio efectuado por BEPS a los regímenes fiscales especiales de todo el mundo, pretende analizar las características que puedan servir de vehículo para su uso nocivo. En el caso de Costa Rica, el estudio concluyó:

  • El RZF es legítimo.
  • El proceso de adhesión de Costa Rica a la OCDE no busca de ninguna manera deslegitimizar ni eliminar el RZF.
  • Las únicas categorías que se determinaron que pueden presentar riesgo de erosionar bases imponibles son las que se encuentran reguladas en el artículo 17 inciso C de la ley 7290: distribución y servicios.

La labor de Costa Rica de ajustarse al proyecto no conllevará de ninguna forma un rediseño del régimen, tampoco una readecuación del mismo; sino única y exclusivamente, mediante lo que se denomina la Acción 5 BEPS, se alinearán los siguientes puntos:

  1. Eliminación de la restricción del 50% de ventas de servicios al mercado local establecido en el artículo 22 de la Ley de Zona Francas
  2. Resolver que los compromisos en inversión o empleo no se analicen de forma discrecional, generando un posible margen de discriminación entre actores.

En cuanto a este último punto, la modificación de la ley regirá en torno a que no haya margen de discrecionalidad en el otorgamiento del régimen y sus obligaciones, la ley deberá ser lo suficientemente precisa para que no dé lugar a negociaciones de condiciones especiales.  No se tendrá margen de decisión subjetivo, por el contrario, la ley determinará los parámetros para evitar que se favorezcan algunos actores. Lo anterior no implicará de ninguna forma entrar a analizar otras disposiciones de la normativa que no estén aquí contempladas, como por ejemplo la renovación de beneficios, comúnmente conocido como 20 bis. Las autoridades han sido bastante enfáticas en que la Acción 5 BEPS únicamente versará sobre los dos puntos anteriormente mencionados.

Durante el 2018 Costa Rica deberá reportar al foro competente los avances a nivel local de este cambio que debe ser implementado. El plazo máximo para ello es a más tardar el 31 de diciembre del 2018. Se debe percibir la participación de Costa Rica en BEPS como un reconocimiento del país por lograr un proceso completamente transparente en los otorgamientos del RZF.

Por: Vivian ChacónLucía Quesada, Abogadas de BLP