Tip Laboral # 166. “Detrás de un jefe puede haber un tratante”. Continúan las “genialidades” peligrosas en materia laboral



Tip Laboral # 166. “Detrás de un jefe puede haber un tratante”. Continúan las “genialidades” peligrosas en materia laboral

A nivel político en Costa Rica, las excusas reiteradas para no aceptar responsabilidades son: “Lamentablemente no fui informado…” “No tenía conocimiento…” “Me enteré de casualidad…” “Yo no autoricé eso…” Con estás sencillas frases, los “líderes” pretenden escapar de la responsabilidad que aceptaron al ser elegidos, tanto en modalidad de elección popular, como por la muy utilizada: “dedocracia”.

No ha terminado el país, y principalmente el sector empresarial (actor vital en la generación de empleo productivo), de entender las inconsistencias de las nuevas reformas laborales, cuando nos encontramos con un nueva “genialidad”: A alguien en el Ministerio de Trabajo se le ocurrió iniciar una nueva campaña que, relaciona a los jefes con tratantes de explotación laboral. Muy desafortunada esta estrategia. A esta serie de “coincidencias”, hay que sumarle el intento desesperado de algunas personas o grupos, de aprobar una ley que le da potestades de “juez y parte” a los inspectores del Ministerio de Trabajo, y una buena dosis de potestades policiales, al punto de poder imponer sanciones cuantiosas a los patronos, bajo su sola discreción. Para tranquilidad momentánea de los generadores de empleo de este país, el proyecto de ley se devolvió a la Comisión de Asuntos Sociales, de la Asamblea Legislativa, para su estudio y posible modificación.

Es inaceptable que, estemos estrenando una reforma laboral, la cual tiene pocos artículos relacionados con el derecho sustantivo, y de estos pocos artículos encontramos varios con redacciones confusas. Por ejemplo, el artículo que trata de explicar la responsabilidad de los representantes patronales, el que modifica el tema del despido de la mujer embarazada o en periodo de lactancia, los artículos sobre resolución alterna de conflictos individuales, específicamente con el tema de la conciliación, y, por último, el artículo que menciona los nuevos requisitos de la carta de despido. Todos estos artículos, entre otros, tienen problemas de redacción. Entre los artículos que sí quedaron muy claros y bien redactados, nos encontramos los relacionados, con la huelga, la protección de sindicalistas, la imposibilidad de despido, por la participación de trabajadores en huelgas ilegales, y algunos otros temas de naturaleza colectiva.

En Costa Rica, como en los demás países del mundo, hay patronos que incumplen algunas de sus obligaciones laborales. Esto por supuesto, no es aceptable, y para eso existen las leyes y los procedimientos sancionatorios. Si estas regulaciones legales y procedimientos, no se ajustan a las necesidades actuales, corresponderá modificarlos, o crear mecanismos más efectivos, para obligar a la parte patronal a cumplir, o en caso contrario, a tener que afrontar las consecuencias de su incumplimiento.

Ahora bien, si bajo el pretexto de hacerlos cumplir, se expone a la gran mayoría de patronos que sí cumplen, generando leyes desproporcionadas, y dándole a los inspectores del Ministerio de Trabajo, potestades “policiales, de juzgamiento y sancionatorias”, y si a esto le sumamos la falta de leyes laborales de fondo o sustantivas, que les permita a los patronos administrar mejor sus empresas desde la perspectiva del derecho laboral, siendo que se dura más de 15 años discutiendo un proyecto de ley, para que al final, temas importantes queden mal redactados.

Si a todo esto, le sumamos campañas que alimentan las malas relaciones entre patronos y trabajadores, al sugerir que: “Detrás de un jefe puede haber un tratante” en cuanto a temas de explotación laboral se refiere, nada de esto colabora con la generación de fuentes formales de trabajo en el país. ¿Cuáles serán las intenciones de las personas o grupos que están detrás de todo esto? ¿Será que quieren quebrar al sector privado generador de trabajo productivo? ¿Será que les interesa el caos, y por el ende, el provecho que a nivel político se obtiene de todo esto? Tal vez entonces la campaña podría ser: “Detrás de ciertos grupos de trabajadores y funcionarios, puede haber un tratante”.

Claro, una persona que trata de desestabilizar, provocar confusión, caos, desinformar, paralizar empresas, generar descontento social. Este tipo de “tratante”, busca siempre obtener provecho personal o gremial, mediante la manipulación de trabajadores. A este tipo de tratantes les interesa sus ambiciones políticas y gremiales. Al final si el patrono cumple o no, eso no es importante, lo importante es desestabilizar la empresa, la economía, y, por lo tanto, desestabilizar a todo un país.

Randall González. Abogado Laboralista.Director de la Práctica Laboral Corporativa de la Firma BLP. Director de Relaciones Laborales para América Latina de la Federación Interamericana de Asociaciones de Gestión Humana (FIDAGH). Presidente de la Asociación Costarricense de Gestores de Recursos Humanos (ACGRH). Sígueme en el blog http://humanizandomentes.blogspot.com/ En Facebook, Instagram y Pinterest síguenos como: Humanizando Mentes. Twitter: @randallglez Hashtag #humanizandomentes

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